24/07/12

sábado, 1 de septiembre de 2012

capitulo 5

Intenté disfrutar de este paseo "entrenamiento" al maximo, quizá podría ser uno de los ultimos, llevaba 5 años montando a caballo con ellos, eran parte de mi vida. No se como iban a reaccionar, cuando les digiera todo lo que me había pasado. Necesitaba montar, era parte de mi vida, pero, la necesitaba con ellos... He vivido mucho al lado de ellos. Desde la primera caída, hasta la galopada mas importante de mi vida. Ellos, eran la mayor parte de mi. Cuando tenía 8 años solo iba a montar un día a la semana, y, cada vez que llovía y no podía montar, me encerraba en mi habitación y me ponía a llorar como una desesperada. Lo que hace ser pequeños... Cuando el entrenamiento se acabó, guarde a la yegua en su prado y me fui al bar de la hipica a tomarme una fanta, como no, yo y la fanta... Me encantaba mas que la coca cola, aquarius, nestea,... Etc.

- Maria Jose, ya estas con la fanta?- Me preguntó Elena.
-Pues claro que si, yo y mi fanta hasta el infinito y mas allá, aunque adonde voy, tambien hay fanta...
- Que dices? - Me dijo Fer con cara de curiosidad.
-Me mudo, en agosto ya estaré en otro sitio, montando y vivendo...
- Sera broma no?- Elena me dijo esto mientras su cara se ponía palida.
- No, va en serio. - Le respondí- Vendre pero no todos los dias
- Pero, a un te queda julio, ¿No?- Me preguntó Fer
- Me voy a Inglaterra un curso de equitación y inglés.- Les afirmé.

Todos se quedaron con cara de no hacerle mucha gracia, pero, yo no podía hacer mas cosas para evitarlo... ¡Dios sabe todo lo que he rezado con el fin de no irme a Londres! Es una ciudad, que para mi, es muy fría. Me sentiré como una extraña.

-Venga chicos, no voy a poder hacer mas...- Les apunté tristemente
-P..pero yo quiero montar contigo...- Era Elena la que me hablaba, mientras yo pensaba que haría en Londres, sin nadie.
- Y yo, pero Helen ya no puedo hacer nada, mi madre ya ha reservado plaza...

Tengo una teoría sobre la equitación, es entretenida , siempre que la disfrutes con tus amigo¡Ellos eran mis amigos!

Cuando me quise dar cuenta, faltaban escasos días para que el instituto se acabara y con el, esa cuenta atrás para dejar de lado todo lo que me importa. Aún tenía a Atnala, en su tiempo mis amigas y yo nos encontramos una historía. En la que Atnala era una antigua yegua que vestía el señuelo de una antigua familia real, ella, siempre iba montada por una princesa, la princesa Rosa, la cual se llamaba así por que era la joven mas bella que había por aquella zona, pero, en plena guerra, con su arco, te podía dejar muerto con cada flecha, ellas simbolizaban las espinas, ¡Sus flechas largas y fuertes! Ni con una sierra podías partir una en dos. Atnala siempre acompañó a Rosa en todas las peleas en las que la joven había participado. La yegua por esa parte, nunca había tenido rasguño alguno, ella era valiente, mas que la mitad de caballos que participaban y era incapaz de hacer algo que perjudicara a Rosa, como alzadas, tropiezos, ¡Sustos!... Hablaron mucho sobre ella, ¡Se hizo polemica! Todo por un "caballo leal y valiente" y ella no envejecía, siempre seguía igual de fuerte, los reyes del castillo, ¡Alarmados! Llamaron al hechicero del pueblo, con la firme declaración de saber que le pasaba a la yegua. El, no quiso gastar mucho tiempo, así que, con el fin de ahorrarse-lo aclaró que ese caballo tan bueno era "inmortal", al hechicero lo enviaron al calabozo, por que pensaban que lo que estaba haciendo, era mentir a sus majestades, y en esa época y en ese reino lo de mentir estaba mal visto, peor aún si se trataba de la familia real, pero, después de unos años, unos cinco que se decían rápido, la yegua seguía igual de fuerte que cuando era potranca e igual de fiel que toda su vida lo había sido, y los reyes, se dieron cuenta que ese joven muchacho al que meses despues de su declaración habían matado, ¡Tenía razón! A la yegua la empezaron a montar con otros sementales, para ver si daba el mismo efecto. Pasados los dos años, Rosa tenía 18 años, en esos tiempos tocaba casarse, y con la belleza que tenía, no tardó. Poco a poco, se fue con su amado rei y dejó de querer a Atnala. La yegua triste y con sus potros como compañía, empezó a envejecer de manera brutal, los reyes no tardaron en pasar al ejemplar a otra cuadra sucia, como los demás y dejo de ser parte de la familia real, se convirtió en un saco de huesos que no tenía adonde caerse vivo. La yegua al final murió, como una mas.

Nosotras sacamos la conclusión de que la yegua se murió por que, la dulce dueña que había tenido siempre, dejó de quererla, la persona por la que se desvivía día y noche, dejo de prestarle atención y su forma de ser tan leal murió y con ella se llevó a Atnala....